Cómo lograr salud financiera en épocas de crisis

Mantener una buena salud financiera en época de crisis es fundamental para hacerle frente a nuestros compromisos y obligaciones. De lo contrario, esto puede repercutir en el bienestar de las personas, generando mayores niveles de estrés y ansiedad. La correcta planificación hará que las familias, los negocios y las empresas permanezcan estables mientras todo vuelve a la normalidad, permitiendo tomar acciones que ayuden a manejar los problemas que se vayan presentando.

Si bien, es comprensible que durante este episodio el enfoque mental y emocional no sea él mismo, es imprescindible establecer medidas para proteger el capital aún disponible. Según los expertos, existen soluciones para conservar una estabilidad financiera.

8 medidas para obtener una salud financiera en momentos de crisis

1. Planificar nuevamente el presupuesto:

Si ya existía una planificación mensual o semanal de gastos domésticos, esta debe revisarse y modificarse. Crear un nuevo un presupuesto, apegarse a él y ordenar todas las cuentas es indispensable para que los siguientes meses sean menos difíciles. El presupuesto debe contemplar con detalle todos los ingresos y gastos, y ser flexible en caso de que la liquidez no sea la misma durante unos meses o se presenten gastos de emergencia. Este debe seguirse por 3 meses como mínimo, y reajustarse de ser necesario.

A nivel empresarial debe hacerse de la misma forma: repensar los procesos, redireccionar recursos y hacer las modificaciones presupuestarias necesarias. Sabemos que vendrán tiempos mejores, pero por ahora se debe actuar con precaución.

2. Tratar de anticiparse a los pagos

La idea no es descapitalizarse, pero tampoco retrasar los pagos que se pueden realizar en el momento. Es importante cubrir las deudas pendientes, particularmente las de los créditos, y amortizar si se tiene la oportunidad.

De igual manera, se debe hacer el pago de servicios básicos, como luz, agua y renta, y guardar dinero, de ser posible, para el pago futuro de estos. En el caso de las empresas, se debe cubrir primero el sueldo del personal y después anticiparse a los puntos ya mencionados.

3. Gestionar los pagos de deuda con las entidades bancarias

Si no se pueden amortizar las deudas o cumplir con los pagos mínimos es importante asesorarse con las entidades financieras para replantear las condiciones de pago. Dada la crisis económica, algunas instituciones podrían establecer nuevas fechas de liquidación, reducir las tasas de interés por tiempo limitado u ofrecer alternativas personalizadas acorde a la situación de cada cliente.

4. No tomar decisiones a corto plazo sin información documentada

Otra forma de cuidar las finanzas es no tomar decisiones, como adquirir divisas, sin tener información relevante a la mano. En esos momentos existe una alta volatilidad económica, por lo que tomar decisiones precipitadas puede generar una pérdida en lo que debería ser una inversión.

De igual manera, es recomendable no adquirir nuevas deudas. En el caso de las familias, es mejor recurrir primero a la economía doméstica (préstamo de familiares, por ejemplo), antes que solicitar un crédito. No obstante, si es necesario hacerlo, se debe investigar bien todas las opciones posibles antes de tomar una decisión apresurada. Esta situación económica puede prolongarse, por lo que es fundamental evitar los excesos de pasivos.

5. Mantener el fondo de contingencia

Es indispensable disponer de un fondo de ahorro. Incluso, si no se tiene al momento de la crisis, se debe crear uno con un porcentaje de los ingresos. Tenerlo generará tranquilidad a futuro, por ejemplo, en caso de emergencias médicas. Es fundamental que, como familia o empresa, el fondo de contingencia exista ante cualquier circunstancia, adversa o no. Ante los escenarios más complejos, este fondo representa un apoyo para continuar.

6. Evitar las compras «De pánico»

Durante los momentos de crisis, el miedo se apodera de las acciones y se terminan haciendo compras compulsivas. Es importante hacer compras prioritarias, como alimentos o medicinas, sin que esto represente una variación en el presupuesto. Para cuidar la salud financiera se deben reorganizar las necesidades, recortar gastos y dejar los lujos en pausa. Ahorrar en el momento hará se puedan realizar compras con mayor holgura en los próximos meses.

7. Diversificar y generar ingresos paralelos

Las crisis son buenas oportunidades para cambiar los modelos de negocio. Aunque no sea sencillo, se pueden pensar alternativas para generar más ingresos. Es importante no dejar de invertir en proyectos y seguir creando negocios, ya que eso es lo que ayudará a que la economía del país se mantenga activa y se recupere, una vez que los problemas comiencen a ceder.

8. Informarse de las medidas gubernamentales en caso de tener un negocio

En la mayoría de los países se toman medidas gubernamentales para incentivar el aparato económico, mismos que las empresas pueden aprovechar para mantenerse a flote. En un contexto de aparente parálisis reajustar la rutina económica es necesario para superar cualquier dificultad. En algunos casos se ofrecen pequeños créditos a PyMES o se suspende el pago de obligaciones fiscales.

Para sobrellevar la coyuntura es preciso la calma, el pensamiento estratégico, la inteligencia emocional, la solidaridad y la empatía. Conversar sobre la crisis económica con la familia, los colaboradores, proveedores y clientes es también una forma de encontrar, entre todos, posibles soluciones. De igual manera, aplicar las recomendaciones mencionadas permite tener control sobre las finanzas. Es importante trabajar en ello un día a la vez, para no caer en pensamientos negativos o atemorizantes.

En Accuantia Consultoría consideramos que crear y mantener a flote los negocios y emprendimientos es esencial para salir de esta crisis económica. Hoy, más que nunca, debemos confiar en nuestra capacidad de hacer y transformar realidades.

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