Arrendamiento Financiero

 

“Compra aquello que aumenta en valor y arrienda lo que se devalúa”

Jean Paul Getty, primera persona billonaria en el mundo.

 

¿Qué te parecería que en vez de comprar un auto por medio de un financiamiento puro y que posiblemente esté chocado a los cinco años lo puedas cambiar por uno más reciente en ese mismo periodo y, además, poder deducir los pagos que haces por ese vehículo?

Este supuesto es posible gracias al Arrendamiento Financiero, que es un instrumento que permite, entre otras cosas, deducir impuestos, modernizar equipo constantemente y adquirir bienes muebles e inmuebles a precios menores de su valor real.

En otras palabras, el arrendamiento financiero es un contrato en virtud del cual la arrendadora financiera se obliga a adquirir determinados bienes y a conceder su uso o goce temporal, a plazo forzoso, a una persona física o moral (arrendatario), obligándose ésta a pagar como contraprestación, y adoptar al vencimiento del contrato alguna de las siguientes opciones:

  1. comprar los bienes a un precio inferior a su valor de adquisición.
  2. prorrogar el contrato para continuar con el uso o goce temporal, pagando una renta inferior a los pagos periódicos que venía haciendo.
  3. vender el bien a un tercero.

Adicional, entre las ventajas de optar por un arrendamiento financiero, se encuentran:

  • Los beneficios al final del contrato, que son poder quedarse o no con el bien del contrato. Lo que permite una actualización constante del bien poseído.
  • El arrendatario no utiliza recursos propios para la adquisición de bienes o activos.
  • El arrendador es el propietario legal y el arrendatario el propietario fiscal
  • El arrendatario tiene los beneficios fiscales y contables del activo, como la depreciación en función del tipo de activo: inmuebles (5%), transporte (25%), maquinaria y equipo (20%), equipo de cómputo (30%), entre otros.
  • El arrendatario deduce 100% de los intereses pagados como gasto financiero. El IVA total del activo se paga durante todo el plazo del arrendamiento, conforme se devengan las rentas.
  • El arrendatario puede deducir los gastos referentes a los activos arrendados (mantenimiento, refacciones, servicios, gasolina, seguros, etcétera). En el caso de vehículos, hasta 4,950 pesos mensuales.

Es una excelente opción para muchas empresas e individuos que podrán disfrutar de maquinaria o elementos de transporte necesarios para la actividad de la organización, sin tener que realizar grandes inversiones.

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